La Encefalomielitis Miálgica, comúnmente conocida como Síndrome de
Fatiga Crónica y mal llamada fatiga crónica (ENMI/SFC) es
una condición clínica que causa una profunda y con frecuencia
prolongada enfermedad y discapacidad. Afecta a todos los rangos de
edades, incluidos los niños y adolescentes. Se ha encontrado
suficiente evidencia de la discapacidad que ésta condición provoca
en los pacientes y de la limitada eficacia de las intervenciones y
estrategias de tratamientos utilizadas hasta el momento.
Sigue siendo una enfermedad subdiagnosticada, erróneamente
considerada, la mayoría de las veces, más como un desorden
psicológico que como una condición orgánica por la comunidad
médica.
La falta de marcadores biológicos o tests de diagnósticos
específicos, así como también, la ausencia de una clara definición
acerca de la enfermedad, son las excusas que se esgriman y no
alcanzan para explicar el bajo nivel de conocimiento de los
médicos para diagnosticar y tratar la ENMI/SFC. La
controversia existente no puede y no debe ser usada como excusa
para la inacción y la practica médica inapropiada.
Las personas con ENMI/SFC (PcENMI/SFC) tropiezan
frecuentemente con la falta de comprensión de los profesionales de
la salud; la misma está asociada a un inadecuado conocimiento y
reconocimiento del extenso espectro de síntomas que acompaña a
ésta enfermedad en sus distintas fases o etapas. Muchas PcSFC/ENMI
se quejan de la dificultad en obtener un diagnóstico de manera
oportuna en tiempo y forma.
La falta de un diagnostico preciso y la prescripción de
tratamientos erróneos pueden conducir a las PcENMI/SFC a un mayor
deterioro y en casos extremos a la parálisis.
Para poder diagnosticar la ENMI/SFC el médico deberá estar
familiarizado con los criterios diagnósticos definidos por el
Centro de Control y Prevención de Enfermedades (CDC); así
mismo deberá escuchar cuidadosamente al paciente, tomar una
exhaustiva historia clínica y ordenar los tests clínicos
necesarios para descartar otras posibles enfermedades.
Los objetivos básicos de un tratamiento apropiado para la
ENMI/SFC deberían estar dirigidos a:
•
reducir los niveles de la fatiga y el agotamiento extremo
• disminuir la incidencia de síntomas neurológicos y
cognitivos
• aliviar el grado de dolor
• mejorar los niveles de actividad
• aliviar los efectos y consecuencias que la ENMI/SFC
provoca en el ritmo y estilo de vida del paciente y de su
entorno
• elaborar estrategias que permitan aprender a manejarse
mejor con la enfermedad
• reducir los niveles de discapacidad de las PcENMI/SFC. |
En el vínculo
médico-paciente es importante que exista un buen nivel de
comunicación, que ambos puedan trabajar en equipo y que la
cronicidad de esta enfermedad lejos de desalentarlos, sirva para
afianzar el deseo de persistir en la búsqueda de un tratamiento
seguro, a pesar de las muchas limitaciones y frustraciones con las
que tropiecen. |