Informe : Encuesta SFC/ENMI 2000-2001

¿Cuál es la situación del SFC/ENMI en la Argentina?

El SFC/ENMI no es una enfermedad de aparición reciente, sin embargo, la falta de conocimiento de su amplia sintomatología, requiere que se evalúe el nivel de información del SFC/ENMI en el contexto médico y social.

A través del presente trabajo, la AASFC, Asociación Argentina Síndrome Fatiga Crónica, se propone colaborar con la urgente necesidad de revisión de la actual práctica médica en el diagnóstico y tratamiento, así como también, desarrollar una guía para la modalidad de atención y manejo de esta enfermedad.

El SFC/ENMI es una condición clínica relativamente frecuente, que causa una profunda, con frecuencia prolongada, enfermedad y discapacidad. Afecta a todos los rangos de edad, incluidos los niños y adolescentes. Se ha encontrado suficiente evidencia del distress y de la incapacidad que esta condición provoca en los pacientes y sus familiares, y de la ineficacia de las intervenciones y de las estrategias de tratamientos utilizadas hasta el momento. Las personas con SFC/ENMI (PcSFC/ENMI) tropiezan frecuentemente con la falta de comprensión de los profesionales de la salud; la misma esta asociada a un inadecuado conocimiento y reconocimiento del extenso espectro de síntomas que acompañan a esta enfermedad. Muchas PcSFC/ENMI se quejan de la dificultad en obtener un diagnóstico de manera oportuna en tiempo y forma.

Este informe se propone brindar datos que ayuden a rever los conceptos y las formas de abordaje clínico de esta enfermedad, con el objeto de proveer una guía practica para la elaboración de estrategias de acción que posibiliten una mejora en la calidad de vida de las PcSFC/ENMI.

Muestra poblacional
La muestra poblacional que se ha tomado incluye personas que habitan todo el territorio nacional, de todas las edades y actividades, que se sienten identificadas con la sintomatología del SFC/ENMI y que cuentan con una historia de síntomas de más de 6 meses y/o tienen un diagnóstico.

Situación de Diagnostico del SFC/ENMI en la Argentina
Observamos que del total de la población encuestada (diagnosticados y no diagnosticados) el 36 % habita en diferentes provincias del interior del país y el 64 % restante vive en Capital Federal y Gran Buenos Aires (GBA).
La situación del 36% que habitan en el interior del país es: el 52% esta diagnosticado y el 48% restante no ha sido diagnosticado todavía.
En Capital y GBA el 73% tiene diagnóstico y el 27 % restante no ha encontrado diagnóstico aún.
Estos datos muestran como la información acerca del SFC/ENMI circula mejor en Capital Federal y GBA que en el resto del país. Además éstas cifras evidencian la universalidad de la sintomatología tanto en zonas urbanas como rurales.

Es de singular relevancia el hecho que los pacientes accedan al conocimiento de la enfermedad a través de los medios de comunicación o prensa, y no por la comunidad médica.

Vemos la necesidad de profundizar el estudio e investigación por parte de la comunidad médica acerca del SFC/ENMI para que este en condiciones de diagnosticar y tratar adecuadamente esta enfermedad.

De la población encuestada solo el 28% obtuvo el diagnóstico en un intervalo de tiempo razonable, no más de un año desde la aparición de la enfermedad.
Del 72% restante, un 30% tarda entre 2 y 5 años en recibir el diagnóstico y el otro 42% tarda entre 6 y más de 20 años.

Un 38% de la población tardo en obtener el diagnóstico entre 10 y más de 20 años. Las mismas al momento de la aparición de la enfermedad tenían entre 10 y 30 años, etapas de la vida que se corresponden con la niñez y la juventud, habiendo pasado la mayor parte de su vida enfermos sin recibir el diagnóstico y tratamiento adecuados a su sintomatología.

Uno de los criterios mayores de los Criterios Diagnósticos del SFC/ENMI estipula la presencia de fatiga o agotamiento extremo que reduce el rendimiento habitual de la persona por un periodo de tiempo de por lo menos 6 meses o más.

El tiempo transcurrido desde la aparición de la sintomatología hasta el momento del diagnóstico es un punto esencialmente crítico a la hora de establecer un pronóstico para el proceso de recuperación del SFC/ENMI.

Como en todas las enfermedades, y también con el SFC/ENM, se sabe hoy que cuanto menos tiempo transcurra entre estas dos instancias, mayores son las posibilidades de alcanzar niveles de recuperación más altos.
Por el contrario, cuanto más tiempo pase la persona con la sintomatología sin recibir diagnóstico y tratamiento, aumentará el nivel de cronicidad y cristalización de sus síntomas.

La cronicidad de la enfermedad aumenta cuando se ignora información básica que hace al conocimiento de las limitaciones físicas y cognitivas que la enfermedad provoca y que pueden, en parte, revertir con el paso del tiempo y un programa de rehabilitación personalizado.
De esta manera se evitaría el sobreesfuerzo al que las PcSFC/ENMI se ven expuestas cuando se exigen ser competitivos en situaciones laborales y/o sociales a las que no están en condiciones normales de responder como lo hacían antes de la enfermedad.

La comunidad médica argentina y el SFC/ENMI

Si bien, el 73% de la población encuestada afirma contar con un médico de cabecera al que consulta con frecuencia, es significativo que el 82% asegure no sentirse ayudado y/o comprendido por el mismo.

Cabe preguntar, ¿en qué estarán fallando los médicos para que sus pacientes se sientan tan disconformes?

Hipótesis:

• No cuentan con la información actualizada. Se manejan con viejos conceptos. Esto incluye el desconocimiento de los criterios diagnósticos fijados por el CDC y la codificación de la enfermedad hecha por la OMS.
• No se realiza una adecuada anamnesis y no se toma en cuenta la historia de síntomas presente en estos casos.
• Los médicos no cuentan con el suficiente conocimiento y comprensión de la enfermedad, esto incluye el reconocimiento de la sintomatología, la cronicidad y recurrencia de los síntomas, las intermitentes recaídas y remisiones, las distintas fases de la enfermedad y los diferentes niveles de recuperación en el largo proceso de la enfermedad.
• El desconocimiento del fuerte impacto emocional que la enfermedad causa en el paciente y su entorno.

Tratamientos del SFC/ENMI en la Argentina
Dado que no se conocen aun tratamientos específicos para el mismo, se ofrecen opciones terapéuticas sintomáticas o de soporte. Las mismas van desde los tratamientos alopáticos tradicionales hasta los tratamientos alternativos y/o complementarios.

La efectividad de las distintas modalidades terapéuticas no es demasiado alta y no se ha demostrado que modifiquen el curso natural de la enfermedad en ninguno de los casos evaluados.

Nota: Se tomo como referencia un nivel de recuperación aceptable a partir del 60 % de mejoría en una escala que va desde 0 a 100 %.

Los datos de la encuesta arrojan los siguientes resultados: del 91% de la población que realizo algún tipo de tratamiento solo el 34% obtuvo alguna mejoría después del mismo, y el 66% no logró un nivel de mejoría significativa o no supo como evaluar su nivel de recuperación.

Es fundamental para evaluar el nivel de recuperación tener en cuenta los siguientes niveles de análisis:

• Edad en la que se desencadena la enfermedad
• Tiempo que transcurrió entre la aparición de la sintomatología y el momento del diagnóstico y tratamiento
• Fase de la enfermedad en la que se encuentra: pre diagnóstica, crisis diagnóstica, ajuste a la cronicidad, crisis existencial e integración.
• Redes de soporte con las que se cuenta

Esta información no esta lo suficientemente difundida entre los médicos y sus pacientes, lo cual crea verdaderos obstáculos a la hora de elaborar el programa de rehabilitación.

Niveles de actividad y de discapacidad

El 80% de la masa crítica de las PcSFC/ENMI se encuentra entre los 30 y 60 años de edad.
Dichas etapas de la vida se corresponden con las de mayor productividad laboral y social.

El 18% de la población encuestada está integrada por un 4% de niños y adolescentes y un 14% por adultos mayores.

El SFC/ENMI es una enfermedad que afecta al sistema nervioso central y su conexión con los sistemas inmune y endocrino.

El 60% de la población encuestada refiere que sufre o ha sufrido casi la totalidad de los síntomas generales del SFC/ENMI.

Los síntomas más presentes son:

• Agotamiento extremo (fatiga)
• Cansancio extremo luego de una actividad física y/o mental
• Indisposición generalizada
• Dolores de articulaciones
• Dolores musculares severos

La presencia del resto de los síntomas relativos al SNC son de importancia vital para aquellas personas que se encuentran en etapas de la vida productiva, ya sea en edad escolar o laboral.

El 90% de la población encuestada sufre o ha sufrido trastornos del sueño.
Y el 70% refiere dolor de cabeza que obliga a un esfuerzo permanente para el normal desarrollo de las tareas cotidianas. El dolor de cabeza no puede ser ignorado.

Los trastornos cognitivos toman una relevancia fundamental en el aprendizaje y en la capacidad de trabajo, generando serias dificultades para alcanzar los niveles aceptables o normales de eficiencia para sostener un empleo y/o aprobar exámenes.

Los mayores porcentajes de incidencia se observan en los siguientes síntomas:

• Trastornos de la atención y de la memoria
• Capacidad para pensar con claridad.

Son éstas capacidades fundamentales para efectuar con éxito tareas del tipo intelectual. Entre un 75 y 85% de la población encuestada sufre estos síntomas.

Como en otras enfermedades, la estructura de personalidad previa del paciente puede favorecer o entorpecer el proceso de aceptación y/o la elaboración de la situación de enfermedad.

Los síntomas emocionales aquí referidos son reactivos a la situación de enfermedad y a las muchas limitaciones a las que la PcSFC/ENMI se ve expuesta a partir de la misma.

Muchos de éstos síntomas también tienen su origen en los cambios químicos producidos en la corteza cerebral.

Se observa mayor incidencia de la ansiedad como síntomas antes del diagnóstico, así como angustia y labilidad emocional a partir del momento en que el paciente toma conocimiento del tipo de enfermedad que.

EL SFC y la vida laboral
Nivel de Actividad

Sabemos que el 86% de la población encuestada trabajaba antes de la aparición de la enfermedad, y que después de la enfermedad sólo siguió trabajando el 72%.

Cabe preguntarnos cuantos del 72% de las personas que pudieron seguir trabajando lo hicieron bajo las mismas condiciones, misma actividad, con la misma cantidad de horas de trabajo diario, etc. de manera continuada o mediando periodos de licencia por enfermedad y/o desocupación. Estos datos son de gran importancia aunque aún no se han podido investigar.

Nivel de Discapacidad
El SFC/ENMI genera limitaciones físicas a quienes lo padecen, las que normalmente implican estados de postración, falta de energía y una incrementada necesidad de descanso.

El nivel de discapacidad varía de acuerdo a la fase de la enfermedad por la que se está transitando. Es importante también evaluar los síntomas más presentes en ese momento y el tipo de actividad que se tenga.

Las personas con SFC/ENMI no han logrado aún obtener jubilaciones transitorias y/o permanentes por discapacidad. Muchos de ellos logran obtener licencias a través de otras patologías que justifican la ausencia al trabajo pero que no son el verdadero diagnostico.

Red de Soporte

Aproximadamente el 40% de la población encuestada no recibe apoyo emocional ni físico de sus familiares y amigos. Los pacientes tienen una apariencia externa normal. Sus síntomas son inobservables e inmensurables, y no presentan una evidencia externa que de cuenta del sufrimiento y despierten compasión en los demás.

Por otro lado, al no manejar información clara sobre la enfermedad la PcSFC/ENMI no logra comunicar la real magnitud de sus limitaciones y el carácter de sus necesidades.

Los datos recogidos muestran el alto porcentaje aquellos que no reciben ayuda económica. Dado que, en el SFC/ENMI está comprometida la capacidad de hacer, cuanto mayores sean las posibilidades que tenga la PcSFC/ENMI de suspender la actividad laboral y de generar ingresos, mejores serán las posibilidades de ocuparse exclusivamente en recuperar su salud y reinsertarse laboralmente en un mediano plazo.

Aún no se cuenta con subsidios estatales o privados que proteja y ampare a la PcSFC/ENMI económicamente. Algunos pacientes logran subsistir gracias al apoyo económico de sus allegados. El resto queda básicamente desprotegido.

Es muy significativo el porcentaje de personas que ocultan su condición de enfermedad. Los motivos del ocultamiento en el ámbito familiar y social están relacionados con el escepticismo que despierta el SFC/ENMI. En el ámbito laboral, principalmente por el temor a perder la fuente de ingresos.

Si bien las PcSFC/ENMI pueden comunicar de alguna manera que es lo que le pasa con ésta enfermedad, más de la mitad de la población encuestada se siente aislada, incomprendida, rechazada e ignorada en relación a sus nuevas necesidades.

La falta de energía y las limitaciones propias del SFC/ENMI dificultan el intercambio social y la comunicación. No cualquiera puede comprender y/o aceptar las necesidades alternadas de distancia y acercamiento, actividad y descanso, que las PcSFC/ENMI padecen.

A diferencia de otras enfermedades médica y socialmente aceptadas, el SFC/ENMI es aun subestimado en cuanto a los efectos y limitaciones que provoca en el ritmo de vida de una persona.

Consideraciones finales

Enunciamos los Criterios Diagnósticos según CDC y Londres:

1. Centers for Disease Control and Prevention
National Center for Infectious Diseases
Atlanta, GA

Criterios Mayores:
• Presencia de fatiga crónica severa durante 6 meses o más, con la exclusión de otras condiciones médicas conocidas por diagnóstico diferencial.
• Reducción del 50 % del rendimiento habitual, tanto físico como intelectual.

Criterios Menores:
• Aparición concurrente de 4 o más de los siguientes síntomas, en forma persistente y con recaídas durante por lo menos 6 meses consecutivos:
• Falta de concentración y pérdida de la memoria inmediata
• Dolor de garganta
• Inflamación de los nódulos linfáticos
• Dolores musculares
• Dolores articulares sin hinchazón ni enrojecimientos
• Cefaleas de un nuevo tipo patrón o severidad
• Trastornos del sueño
• Malestar después de un esfuerzo durante más de 24 horas.

2. Criterios Diagnósticos de Londres de la ENMI:

• Fatiga inducida por un esfuerzo mínimo (físico o mental) en pacientes con previa tolerancia al esfuerzo.
• Empeoramiento de la memoria a corto plazo y pérdida del poder de concentración, generalmente acoplada a otros trastornos neurológicos y psicológicos como debilidad emocional, disfasia nominal, trastornos en el sueño, desequilibrio y zumbidos.
• Fluctuación de síntomas, generalmente precipitados por ejercicio físico o mental.

Estos síntomas deben presentarse al menos por 6 meses y deben ser continuos.

Codificación del SFC/ENMI según la Organización Mundial de la Salud (OMS)
La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha codificado a ésta enfermedad en el “Manual de Clasificación Estadística Internacional de Enfermedades y Problemas Relacionados con la Salud”, en el capítulo de las Enfermedades de Sistema Nervioso Central con el código G93.3

Es prioritario entender al SFC/ENMI como un proceso de enfermedad crónica que cursa con sucesivas recaídas y remisiones durante sus distintas fases o etapas:

1. Prediagnóstica
2. Crisis diagnóstica
3. Ajuste a la cronicidad
4. Crisis Existencial
5. Integración

La falta de discernimiento de dichas características incapacita a los agentes de salud para reconocer la enfermedad, valorar y medir los niveles de discapacidad en cada una de sus etapas y dar soporte e información al paciente para que aprenda a manejarse mejor con la enfermedad.

Los objetivos básicos de un tratamiento apropiado para el SFC/ENMI deberían estar dirigidos a:

• reducir los niveles de la fatiga y el agotamiento extremo
• disminuir la incidencia de síntomas neurológicos y cognitivos
• aliviar el grado de dolor
• mejorar los niveles de actividad
• aliviar los efectos y consecuencias que el SFC/ENMI provoca en el ritmo y estilo de vida del paciente y de su entorno
• elaborar estrategias que permitan aprender a manejarse mejor con la enfermedad y reducir los niveles de discapacidad de las PcSFC/ENMI.

Así mismo es de vital importancia comprender que el SFC/ENMI tiene para cada caso una forma de expresión particular en la que transcurre la sintomatología de acuerdo a la predisposición genética del paciente. No existen recetas únicas que se puedan generalizar a todos los casos, algunos pacientes presentan mayor incidencia de síntomas relacionados al sistema nervioso central o al sistema inmunológico, o al sistema endocrino.
La conjunción del paso del tiempo más el tratamiento pertinente para cada caso, permite que la expresión de los diferentes síntomas se vaya atenuando a pesar de su persistencia y alternancia.

Marco legal

El SFC/ENMI se encuentra aún lejos de alcanzar la elaboración de una legislación para proteger al paciente. Ni la comunidad médica ni la comunidad de pacientes han generado un espacio de trabajo en conjunto que posibilite avanzar en la presentación de anteproyectos de ley ante las entidades gubernamentales.

Con el presente informe la AASFC pretende contribuir con la divulgación de la información, para lograr que los agentes de salud se concienticen de la necesidad de llegar al diagnóstico inmediatamente después de la aparición de los síntomas, lo cual permitirá evitar una cristalización en la cronicidad del SFC/ENMI.

 

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Asociación Argentina de Síndrome de Fatiga Crónica / Encefalomielitis Miálgica


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